El enano cabreado

Ésta es una entrada escrita desde el mosqueo, no lo voy a negar. He llegado a casa y mi compañero de piso estaba escuchando al metomentodo ególatra mentiroso al que a partir de ahora voy a llamar el enano cabreado.  Será porque he tenido un día jodido, será porque ayer fue el aniversario del 11M, será porque es jueves, pero me he cabreado.

¿Que por qué?  Pues muy fácil. ¿Habéis escuchado alguna vez una crítica constructiva por su parte? Porque yo no. ¿Habéis escuchado alguna vez algo que no sea una consigna barata?  ¿Un razonamiento? ¿Una frase que no resulte insultante? Nada le gusta, nada le parece bien, nada le cuadra. Tal vez debería presentarse a presidente del Gobierno, no, ¿qué digo?, a Presidente del Universo Conocido y Desconocido, a ver si lo hace mejor.

Y por supuesto habla de temas de vital importancia para los ciudadanos, eso no lo olvidemos:

El indepentismo catalán (aquí hay unas citas),que algo que me preocupa desde que me levanto hasta que me acuesto.  No puedo pensar en otra cosa y seguro que no soy la única.

El PP (más citas), ese partido al que critica pero que, oh, cielos, se sospecha que le dio pasta para que pudiera soltar bilis.  ¡Ay, Federico, eres un malote!

ETA, bueno no “la ETA”, que todos sabemos que es una gran preocupación actualmente.  ¿Qué paro ni que paro?

Y podría seguir, podría hablar de cómo descalifica de la forma más chusca y barriobajera, amparado en la libertad de expresión, que yo defiendo, aunque me pese en estos casos. Podría hablar de las barbaridades que ha escrito sobre el 11M y por las que espero que pague algún día. Podría, pero me voy a callar, que ya es muy tarde y le he dedicado a este señor demasiado tiempo de mi vida.