Fascistas sexys en tu zona

A lo mejor el título es un poco cazavisitas, no lo sé.

Ayer a una hora bastante intempestiva entré en una página de ligues y visité el perfil de uno de los usuarios que habían visto el mío.  La web en cuestión te muestra una foto principal, unas etiquetas y unos textos escritos por cada usuario.  El de este señor en concreto decía lo siguiente:

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Al principio me quedé sorprendida.  Dudaba si era o no un ejemplo de Poe, parecía demasiado obvio para ser irónico, pero a la vez me resultaba extraño encontrar a alguien que se definiera así mismo como fascista con tanta naturalidad.  En las redes sociales abundan los perfiles fascistas, es cierto, pero por explicarlo de alguna manera, en las redes sociales uno se expresa continuamente y las certezas sobre la ideología que profesa se van aclarando conforme se escribe.  En una aplicación de contactos uno da una única impresión, tiene una única oportunidad para ser recordado u olvidado.

El caso es que seguía sintiendo curiosidad.  No por el individuo, sino por su ideología, por saber si realmente era así como se describía en palabras, así que miré las fotos con más detenimiento y ahí ya fue cuando flipé.  ¿Sabéis quién es Josué Estébanez?  Es el exmilitar condenado por el asesinato de un menor antifascista en Madrid en 2007.  Y el individuo que vio mi perfil llevaba una camiseta con el lema “Josué libertad”.  Hay varios grupos de apoyo a Josué Estébanez, todos abiertamente fascistas.  Todos.  No los enlazo porque ya bastantes visitas les di ayer.

Otro detalle, el nombre de usuario del individuo tiene que ver con el intento de golpe de estado del partido nacional socialista en 1923.

Todo muy icónico.

Lo que me preocupa no es que exista gente así porque es algo que no se puede evitar.  Lo que me acojona realmente es la sensación de impunidad, la falta de pudor y de reparo, la ostentación con la que muestran su ideología.  Y su ideología no es cualquiera, sino el supremacismo blanco, el racismo, la xenofobia, la discriminación y el uso de la violencia y la intimidación.  Se exhiben porque saben que pueden hacerlo, que no les va a pasar nada.  En 2009, cuando se condenó por asesinato a Josué Estébanez, ¿hubiera colgado este individuo esa foto en una web de contactos?  Pues en 2017 le parece muy normal hacerlo.

Y eso da mucho mucho mucho miedo.

Actualización: acabo de denunciar el perfil a la web que lo aloja dándoles algunos datos básicos e invitándoles a contactar conmigo si necesitan alguna aclaración.  No tengo ni idea de si suelen tomar medidas o notificarlas si las toman, pero hecho está.

El Santo Tribunal de la Inquisición Domesticoeconómica

Empecemos por el principio.  El sábado 27 de agosto El Confidencial publicó un artículo con un titular realmente asqueroso: “Pagar para que te limpien la casa aunque cobres 1.000 €: así es la nueva clase media.”  De repente han pasado dos cosas: me han convertido en clase media (mi sueldo neto es algo mayor de 1.000 € pero ya os digo yo que a los 2.000 € no llega) y además me han aleccionado moralmente sobre mi forma de gastar el dinero que gano.  Se ve que eso de ganar el pan con el sudor de tu frente también lleva aparejados una serie de deberes como limpiar tu casa con ese mismo sudor.  Suena todo muy judeocristiano.  Ya sabéis, el valle de lágrimas y todo eso.  Yo creía que ser clase media traía consigo unos beneficios y una superioridad moral…  O igual es que hay beneficios que sí (pareja, hijos, hipoteca y paella los domingos) y beneficios que no (ocuparte de tu casa).

Por si eso fuera poco alguien decidió que esas personas son (somos) “arreplegats amb txatxa”.  Arreplegat: Dit de les persones incompetents per a una tasca, que no arriben a formar un conjunt homogeni.  En español de la meseta: inútiles con chacha.

(Espacio reservado para improperios)

Como tampoco quiero extenderme y dedicarle tiempo a semejante par de gilipolleces he decidido que en lugar de conclusiones y de explicar o justificar mi decisión de tener a alguien encargado de la limpieza de mi casa voy a cerrar esta entrada con unas cuantas preguntas que me surgen:

¿A partir de qué salario neto se me está permitido delegar la limpieza de mi casa a cambio de dinero?  ¿Eso me convertirá en clase alta?  Mira que no quiero, eh, que yo estoy muy orgullosa de ser clase obrera.  (Repetid conmigo: o-b-r-e-r-a).

¿Quiénes son los miembros del Santo Tribunal de la Inquisición Domesticoeconómica?

¿Predican con el ejemplo o es sólo hablar por hablar?

¿Qué prueba tengo que pasar para demostrar que no soy una “arreplegada”?  ¿Hay un calendario que pueda consultar?  ¿Están abiertas a todo el mundo?  ¿Hay derechos de examen?  ¿Cuál es su importe?

¿Limpiar la casa es algún nuevo método de redención?

¿Es una vuelta a “lo natural” y lo próximo será criticar el uso de mochos y reivindicar que deberíamos todos fregar de rodillas?

Podéis dejar vuestras respuestas, o añadir nuevas preguntas, en los comentarios.  También podéis escribir los improperios que he decidido ahorrarme.

Vallecanos “desteñidos”

En Noviembre decidí mudarme y venirme al Puente de Vallecas.  Llevaba unos años viviendo en el Ensanche y ya estaba aburrida del barrio.

En el Ensanche vive mucha gente que nació y creció en otras zonas de Vallecas.  Vallecanos de toda la vida, en pocas palabras.  Me resultaron sorprendentes los comentarios de varios de ellos cuando dije que me mudaba.  Fueron del tipo “Te vas a arrepentir, ese barrio está muy mal” o “Uf, ese barrio estaba muy bien hace años, cuando había curritos de Vallecas, ahora parece la ONU”.  Me quedé alucinada porque hablamos de gente que está orgullosa de ser vallecana.  De gente que se iba de fiesta al Hebe y que seguramente más de una vez compró en el mercadillo de El Pozo.  Y me estaban dando las razones más rastreras y clasistas que escuchado jamás.

Para que lo entendáis os voy a hablar del Ensanche de Vallecas: El Ensanche es parte de un Plan de Actuación Urbanística del Ayuntamiento de Madrid.  Un producto de la burbuja inmobiliaria.  Un barrio cuyas avenidas principales parecen la Castellana y en el que el pequeño comercio ni está ni se le espera.  Lo más parecido que hay son bazares chinos.  Si quieres comprar hilo o un botón, o vas al chino o vas a Villa (administrativamente el Ensanche es parte de Villa de Vallecas aunque geográficamente no lo parece).  Para ir hasta Villa puedes coger el metro o caminar veinte minutos a buen paso.  Si quieres comida preparada hay algo a unos diez minutos andando.  Hay varios bares, sí, pero prepárate a pagar dos euros por un doble.  Eso sí, cada edificio tiene sus contenedores de basura, las aceras son anchas, los pisos vienen con su garage incluido, hay aparcamiento en la calle y es una zona muerta tranquila.

Bueno, depende de dónde vivas, porque resulta que hay una zona cerca de la Cañada Real, hay viviendas de realojo y además te llegan los olores de Valdemingómez.  Pero eso ya es en otra parte del Ensanche, con fingir que no existe está todo arreglado.  Lo que importa es que allí no hay gente sentada en los bancos bebiendo, no hay inmigrantes (recordad, esto parece la ONU), no hay bolsas de basura en la calle porque no hay suficientes contenedores y no hay comedores sociales con gente haciendo cola.  Tampoco hay mercados, movimiento, gente por la calle, mercerías, ferreterías, restaurantes de todo tipo, carnicerías y fruterías y uno de los parques más espectaculares de Madrid.  Pero hay un centro comercial, aparcamiento, tranquilidad y tres Mercadonas, uno en cada parada de metro.  Algunos se han vendido por plazas de aparcamiento y bares caros.  Presumen de ser vallecanos, pero en realidad sólo presumen de haber nacido en ese barrio, para ellos a día de hoy vivir fuera del Ensanche es de pobres o de perdedores.

Queridos vallecanos “desteñidos”: os podéis quedar con el Ensanche para vosotros solos.  Que os aproveche.

Vergüenza ajena

A veces pienso que a las mujeres se nos educa para ser discretas, para pasar desapercibidas. No tengo claro que sea algo explícito o intencionado, al menos en mi caso, pero al final yo también soy así: me cuesta llamar la atención, quejarme o levantar la voz salvo entre personas con las que tengo confianza o cuando ya estoy muy enfadada.
Pero ayer fue diferente.
Ayer iba en el metro de camino a casa después de todo el día fuera y se subieron unos chavales (adolescentes o preadolescentes) que empezaron a improvisar una letra muy ofensiva contra las mujeres (podría haber sido otro colectivo, pero eran/éramos las mujeres). En otras circunstancia me hubiera callado pero por algún motivo ayer no lo hice. Les dije que eran muy graciosos, que me estaba partiendo de la risa y que por favor no se callaran. Lejos de sentirse mal, que no lo esperaba, me dijeron que no pensaban callarse. Entonces les dije que yo no tenía por qué escuchar este tipo de barbaridades, que eran de mal gusto. Y en ese momento otro pasajero se dirigió a ellos y les dijo que tenían muy poco respeto, que lo que cantaban estaba fuera de lugar, que les iba a ir muy mal en la vida con esa actitud. Les dio muchísima caña. Se rebotaron, claro está. Y luego habló otra señora. Y un tercer chaval que iba con ellos empezó a sentir algo de vergüenza ajena y les dijo que se habían pasado.
Dos paradas más tarde se bajaron. Puede que fueran a otro vagón. Puede que hicieran el cafre de la misma manera. O puede que no. Tampoco es que eso sea importante.
Lo importante es que por una vez no me comí el cabreo ni la vergüenza, que no me quedé callada pensando “Tierra trágame” y ofendida por dos mocosos. Que hablé, que me quejé, que cogí esa costumbré de pasar desapercibidas que se nos inculca a las mujeres y me la quité de encima.
Igual otro día no tengo ganas de reaccionar, me puede la vergüenza, el cansancio o lo que sea y me callo, pero estoy contenta de no haberlo hecho ayer.
PD: Me acordé de una cosa que vi cuando vino mi hermana a verme: Una pareja iba en el metro con un niño. Cuando se iban a bajar subieron unos chavales sin esperar a que la pareja y el niño salieran. Ella no dijo ni pio, al que intentó entrar de frente a ella le metió un empujón y luego salió. Y adiós muy buenas. A veces “sólo” hace falta eso.

La discriminación positiva mató a la madre de Bambi

O eso parece.

Y eso que no hablamos de la Ley Integral contra la Violencia de Género, que entonces la cosa empeora.

Empecemos por un ejemplo:

Imaginad que sois hombres (si sois hombres, saltad este paso, que no os hace falta).

Imaginad que vuestro jefe es un hombre. La mayor parte de vuestros compañeros también. La persona que os entrevistó para el trabajo también es un hombre y la mayoría de las mujeres con las que trabajáis son administrativas o secretarias. Eso pasa, tampoco es que esté describiendo un caso poco común.

Imaginad que tenéis que contratar a alguien. Con el entorno que os he comentado, ¿qué es más probable que contratéis en igualdad de condiciones (currículums parecidos, parecida experiencia)? Seguramente un hombre. Por ningún motivo en especial que podáis concretar si os preguntan, sólo porque estáis más habituados a trabajar con hombres. Sí, claro, valoráis a las mujeres y su trabajo, pero inconscientemente no os encajan. Y eso sucede. Y no es con maldad en muchos casos, es sólo sesgo, costumbre, llámalo X.

Ahora vayamos a las polémicas:

“- Es que favorecer a una mujer sólo porque es mujer deja sin trabajo a un hombre.” Entiendo. ¿Dónde dice que haya que contratar a una mujer NO capacitada? ¿Es que hay puestos para los que NO hay mujeres? Si no las hay, no se presentarán, digo yo.

“- Es que las listas cremallera…” ¿Conoces a todas las mujeres que se presentan en esa lista? ¿Y at todos los hombres? ¿Conoces sus currículums? ¿Sabes lo capacitados / as que están? Cuando lo sepas, hablamos.

“- Es que para este puesto no hay mujeres o hay muy pocas.” Si no las hay, no se presentarán y problema resuelto. ¿Que haya pocas es sinónimo de que no estén capacitadas? ¿No se les piden los mismos requisitos (estudios, experiencia, idiomas,…) que a un hombre? Que además se les pida buena presencia es un punto en el que no vamos a entrar, que me pongo de muy mala leche.

“- Es que las mujeres se quedan embarazadas.” Mira, este artículo es sobre la discriminación positiva y las cuotas, no sobre gilipollas empresarios trogloditas.

Para terminar vayamos a la descripción de lo que es la discriminación positiva, llamada en inglés “Affirmative action”:

La discriminación positiva o acción afirmativa es la aplicación de políticas que dan a un determinado grupo social, sea minoritario o que históricamente haya sufrido discriminación, un trato preferencial en el acceso o distribución de ciertos recursos o servicios así como acceso a determinados bienes, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de aquellos grupos, y compensarlos por los prejuicios o la discriminación de la que fueron víctimas en el pasado.

Deja muy claro que se trata de mejorar, son un medio, no un fin. Las becas, por ejemplo, son un ejemplo de discriminación positiva, como lo son las plazas que se reservan a discapacitados y que han permitido que accedan al mercado de trabajo y no dependan de la buena voluntad de sus familias, como sucedía no hace tanto.

Si bien se ha avanzado bastante en la igualdad, lamentablemente las mujeres hemos sufrido discriminación y hay mucho que compensar todavía. Décadas sin tener acceso a estudios superiores, abandonando la carrera profesional para cuidar de casa, marido e hijos y teniendo limitadas las salidas profesionales aún pesan más de lo que nos gustaría. A los que tengáis dudas sobre cómo son las cosas, os recomiendo hablar con mujeres de vuestro entorno. Y a las que tengáis dudas, también, que yo vivía en una burbuja en ese sentido y pensaba que ya estaba todo hecho. Y resulta que no.

El enano cabreado

Ésta es una entrada escrita desde el mosqueo, no lo voy a negar. He llegado a casa y mi compañero de piso estaba escuchando al metomentodo ególatra mentiroso al que a partir de ahora voy a llamar el enano cabreado.  Será porque he tenido un día jodido, será porque ayer fue el aniversario del 11M, será porque es jueves, pero me he cabreado.

¿Que por qué?  Pues muy fácil. ¿Habéis escuchado alguna vez una crítica constructiva por su parte? Porque yo no. ¿Habéis escuchado alguna vez algo que no sea una consigna barata?  ¿Un razonamiento? ¿Una frase que no resulte insultante? Nada le gusta, nada le parece bien, nada le cuadra. Tal vez debería presentarse a presidente del Gobierno, no, ¿qué digo?, a Presidente del Universo Conocido y Desconocido, a ver si lo hace mejor.

Y por supuesto habla de temas de vital importancia para los ciudadanos, eso no lo olvidemos:

El indepentismo catalán (aquí hay unas citas),que algo que me preocupa desde que me levanto hasta que me acuesto.  No puedo pensar en otra cosa y seguro que no soy la única.

El PP (más citas), ese partido al que critica pero que, oh, cielos, se sospecha que le dio pasta para que pudiera soltar bilis.  ¡Ay, Federico, eres un malote!

ETA, bueno no “la ETA”, que todos sabemos que es una gran preocupación actualmente.  ¿Qué paro ni que paro?

Y podría seguir, podría hablar de cómo descalifica de la forma más chusca y barriobajera, amparado en la libertad de expresión, que yo defiendo, aunque me pese en estos casos. Podría hablar de las barbaridades que ha escrito sobre el 11M y por las que espero que pague algún día. Podría, pero me voy a callar, que ya es muy tarde y le he dedicado a este señor demasiado tiempo de mi vida.

¡Ah, que el porno es malo!

Ha aparecido un enlace en mi TL que hablaba del famoso libro de las famosas sombras éxito de ventas y todas esas cosas. No es que el artículo me interesara demasiado, pero sí uno de los enlaces que había al final del mismo y que trata de relacionar porno, violencia y sociedad y que podéis leer aquí. Y no sé yo si hay quien le está dando demasiadas vueltas al tema.
Me explico:
La autora o autor de este artículo se plantea si excitarnos con el porno convencional no es tener interiorizada una sexualidad o una forma de plantear las relaciones que utilizan a la mujer de forma y no es asumir la validez de esa violencia.
¿Es que ahora tenemos que excitarnos con algo políticamente correcto, igualitario y guay?
¿Seguro que eso es lo más importante? ¿Seguro que lo más importante de todo es lo que NO nos debería gustar? Soy mujer, soy feminista, soy consciente de la situación actual de la mujer en la sociedad y me gusta un cierto grado de brusquedad en las prácticas sexuales. ¿Eso me hace menos feminista? ¿Me convierte en víctima de un poder oculto que reprime la auténtica sexualidad de las mujeres? ¿No será que soy una mujer adulta que decide qué sexualidad practica y con quién de forma libre y consciente?
El problema no está en lo que nos excita o nos deja de excitar, en si nos depilamos o no lo hacemos o en si nos dejamos llevar por unos estereotipos. Está en si lo hacemos conscientemente y sin culpas o en si nos dejamos manipular o arrastrar. Está en la inexistente educación sexual en las escuelas y en si los padres enseñan a sus hijos e hijas que lo importante de las prácticas sexuales es que sean consentidas y orientadas a que ambos disfruten, no a lo que se haga en ellas. A lo mejor es que los chavales construyen sus experiencias sexuales en torno al porno, sin ningún tipo de orientación externa.
¿Que te gusta que te aten?, adelante. ¿Que fantaseas con sentarte en la cara de un señor con barba?, pues date el gusto. Que nadie venga a cuestionar tus gustos sexuales o a decirte que tu forma de entender tu sexualidad podría ser incorrecta, violenta, fea, convencional porque no se ajusta a una forma de entender la vida menos violenta, con más igualdad o qué sé yo, porque eso no es más que otra forma de represión y un paso atrás. Como el que acaban de dar el Reino Unido.

Mujeres, tetas, camisetas y competencia.

Hace un tiempo leí el siguiente comentario en esta publicación en Facebook:

No sé ni por dónde empezar.
“Las tetas de una mujer de cuarenta y cinco no pueden competir con las de una chica de veinte.”
Pues empezamos bien, señores y señoras. ¿Quién dijo que era una competición? ¿Quién dijo que a todos los hombres les gusta el mismo tipo de mujer? ¿O el mismo tipo de tetas, para decirlo más claramente?
Sigo:
“Mi política de inversión es de un 10% en mi apariencia física, el resto lo invierto en otros activos más rentables a medio y largo plazo. Rentables para mi felicidad, me refiero.”
Bueno, cada mujer se organiza como quiere y un 10% no me parece poco, pero que la apariencia física no sea un activo rentable a medio y largo plazo es una opinión muy personal y un pelín clasista. Yo no me cuido demasiado, no me gasto una fortuna en productos de belleza, cuidado personal o como queráis llamarlo, ni invierto mucho tiempo en ello. Será porque me cunde. Pero sí me arreglo, busco siempre estar satisfecha de mi aspecto, cuidar mi imagen (la que sea, luego todo es opinable). En mi opinión contraponer cuidados con desarrollo intelectual (que supongo que es a lo que se refiere la mujer que hace el comentario con ese “activos más rentables a medio y largo plazo”) me parece frivolizar, igual que me lo parecería el comentario contrario.
En resumen, despreciar la belleza y los cuidados, valorar la juventud como un bien o una ventaja frente a la madurez es una forma de hacerse de menos como mujer madura, de justificar todas esas campañas tan agresivas con las mujeres sobre si tenemos que ser así o asá, no tener arrugas, estar monísimas a las seis de la mañana y tener unos cuerpos perfectos.
¿Estoy exagerando?

Pequeño comercio.

Vivo en el Ensanche de Vallecas. Es un sitio curioso que da para escribir varias entradas, pero de lo que quiero hablar es del pequeño comercio, que en esta zona no abunda, principalmente porque hay un centro comercial, pero alguna tiendecilla hay: dos papelerías (creo que están abriendo una tercera), una ferretería y dos “bazares” chinos. Hay alguna tienda más, pero tampoco pretendo hacer un listado exhaustivo.
Pues veréis: Hubo una temporada el año pasado en la que tuve que ir varias veces a Getafe. Una de esas veces me paré en Getafe Centro y me fui a dar una vuelta. En varios comercios vi un cartel que instaba sutilmente a comprar en tiendas regentadas por españoles. No he encontrado el cartel, así que tendréis que fiaros de mí. Era, como ya he dicho, bastante sutil, pero el mensaje quedaba claro.
Y yo me pregunto: ¿Los bazares chinos no son pequeño comercio? ¿Son el enemigo? ¿Son esa gran superficie española que presiona para que no se publiquen noticias desfavorables en los medios? Os aseguro que he encontrado en algunas ferreterías los mismos productos que se venden en los bazares regentados por chinos. Exactamente los mismos. Así que no siempre es una cuestión de que ofrezcan productos de peor calidad, aunque obviamente no ofrecen productos de la gama más alta.
Podemos hablar de precio, claro. Se trata de tiendas con un horario más amplio que el pequeño comercio tradicional, y esa flexibilidad de refelja en un recargo relacionado con ese horario extra. Es como el cerrajero de urgencia o las tiendas que hay junto a las gasolineras, sólo que las tenemos en nuestro barrio. ¿Acaso eso las convierte en el enemigo número uno del pequeño comercio?
Podemos hablar del trato que dan a sus clientes, sí, pero resulta que en mi barrio hay dos papelerías porque en las manzanas entre la M45 y la estación de metro de Las Suertes hay dos colegios y yo no voy a ninguna de ellas porque el servicio que dan ni es bueno ni es cercano, así que cuando quiero ir a hacer fotocopias cojo el metro y voy a Villa de Vallecas, a un sitio donde me atienden mejor.

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Un conocido criticaba las tiendas de ropa regentadas por chinos porque no ofrecen productos de calidad y a base de tener precios tan bajos han provocado el cierre de tiendas de ropa de toda la vida. Totalmente de acuerdo, pero el problema no es sólo de la oferta (el chino), sino también de la demanda (que sacrifica calidad por precio). Además muchas grandes cadenas de textil hacen algo parecido, igual un poco menos feo, pero eso ya va en gustos. Y desde luego muchas de las cosas que compramos en cualquier tipo de comercio están lejos de fabricarse en España. Me resulta curioso imaginarme qué diría si en esa misma tienda la llevara una señora de Cuenca. Un día se lo pregunto y os cuento.
Por no enredarme demasiado: creer que el bazar chino de la esquina es el enemigo sólo porque tiene un horario más amplio es simplificar las cosas demasiado. Por no hablar del cuento de que no pagan impuestos, cuando la realidad es que algunos países establecen acuerdos que afectan a los aranceles tanto para importación como para exportación, que es otra cosa muy distinta y que tiene que ver con la protección de la economía del país que importa los bienes.

Dos anotaciones:
1. El enlace sobre los impuestos usa donotlink.com porque me niego a dar difusión a según qué ideas.
2. El único comentario que hay en esa entrada es digno de leerse. Lástima no poder poner un enlace ni darle un beso a quien lo escribió.

¿Las posibilidades de quién? Mantras y mentiras.

Hace tiempo tuve una conversación parecida a ésta:

– Bueno, es que yo he estado durante años viajando mucho, saliendo de vacaciones varias veces al año y eso es vivir por encima de mis posibilidades.

(Atónita es la palabra. Estaba hablando con una persona de izquierdas. O eso creía yo.)

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– No, eso no es vivir por encima de tus posibilidades, eso es porque tenías ingresos y te lo podías permitir.

– Porque tenía varios trabajos.

– ¿Y qué? Lo malo no es eso.  Lo malo es que ahora sólo tienes uno, cuando lo tienes, y los gastos han subido tanto que hasta cuesta llegar a fin de mes. Pero no has vivido por encima de tus posibilidades, has gastado en función de lo que ganabas. Tampoco tiene nada de malo que, en su momento, los profesionales como tú estuvieran tan demandados que tuvieras varios empleos.

¿En qué momento dejamos que la crisis y todas las mentiras que nos han contado acerca de ella nos afectaran hasta hacer que nos sintiéramos culpables por gastar nuestro dinero de la forma que nos diera la gana? Para eso somos quienes lo ganamos, para eso es nuestro esfuerzo, nuestras horas de trabajo, nuestras preocupaciones, nuestro sudor y demás conceptos bíblicos. ¿Cuando empezamos a pensar que vivir cómodamente es un privilegio del que debemos estar profundamente arrepentidos? Más aún, después de ver que por muchos sacrificios que hagamos la situación sigue sin mejorar, ¿cómo es que algunas personas no se sienten estafadas y se dan cuenta de que ese “Vivir por encima de nuestras posibilidades” es una mentira enorme? Porque puede que al principio de la crisis estuviéramos dispuestos a aceptar algunos sacrificios, pero a día de hoy deberíamos ser conscientes de que todos esos mantras no eran más que mentiras.

Y hay otra cosa preocupante en toda esta situación: De repente parece que tener un sueldo decente, justo, que te permita llegar a fin de mes sin demasiadas estrecheces, acorde con la responsabilidad, con la carga de trabajo y/o con los requisitos del puesto convierte a quien lo tiene en el enemigo.

De ese tuit salió mi reflexión sobre las vacaciones y el vivir por encima de las posibilidades de alguien. No sé de quién, dicen que de las nuestras, pero yo sigo teniendo mis dudas.

Por si queréis leer otra reflexión sobre sueldos supuestamente altos, os dejo una entrada del blog de @laguiri en la que lo explica con más datos.
http://eugeniaandino.es/2014/07/04/son-1900-euros-al-mes-un-salario-realmente-alto/

Otro día hablamos sobre la gente que tiraba de tarjeta de crédito, los que se compraban un coche cada año, los que se iban de vacaciones a la Riviera Maya y tiraban la casa por la ventana.  A ver si fueron ellos los de las posibilidades… (Una pista: no es tan fácil).