Trayectos

Hubo una temporada, sé que fue en esta vida y no en otra, en el que Las Suertes – Nueva Numancia era un trayecto de ida. Un tiempo después la casualidad y las cosas de la vida hicieron que acabará viviendo precisamente en Nueva Numancia. Nueva Numancia – Las Suertes se convirtió entonces en un trayecto de ida y el inverso, en un trayecto de vuelta. El Ensanche no es un barrio al que le tenga mucho cariño, así que no suelo ir mucho por allí, pero a veces cuando lo hago, cuando cojo el metro para volver a casa, me entra una sensación curiosa, una tristeza, una derrota, un abatimiento, un recuerdo de tiempos que tuvieron cosas más bonitas, más ingenuas, más fáciles.
Ojalá no tener memoria.

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